Si tiene un error de refracción, como miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia, la cirugía refractiva es un método para corregir o mejorar su visión. Existen varios procedimientos quirúrgicos para corregir o ajustar la capacidad de enfoque del ojo al remodelar la córnea o cúpula redonda y transparente en la parte frontal del ojo.

Las complicaciones que resultan en la pérdida de la visión son raras y la mayoría de las personas están satisfechas con los resultados. Ciertos efectos secundarios, particularmente ojos secos y alteraciones visuales temporales, son bastante comunes. Pero estos suelen desaparecer después algunas semanas o meses, y muy pocas personas las consideran un problema a largo plazo.

Antes de un procedimiento LASIK, el cirujano ocular evaluará las mediciones detalladas del ojo. Luego utilizará un tipo especial de láser de corte para alterar con precisión la curvatura de la córnea. Con cada pulso del rayo láser, se extrae una pequeña cantidad de tejido corneal, lo que permite al cirujano ocular aplanar la curvatura de la córnea o hacerla más pronunciada.

Tu cirujano ocular te hará preguntas detalladas sobre tu salud ocular y te evaluará los ojos para asegurarse de que no tengas ninguna afección que pueda generar complicaciones o resultados deficientes de la cirugía.

La cirugía refractiva puede ser una buena opción si:

Quiere disminuir el uso de lentes

Están libres de enfermedades oculares

Aceptar los riesgos y los posibles efectos secundarios del procedimiento

Aceptas que podrías necesitar lentes después del procedimiento

Llama al Dr. Roberto Peña Cuesta y aprende más sobre esto.